Entre líneas, @miqueliceta
noviembre 25, 2011 Deja un comentario
En una sede abarrotada por militantes, algunos dirigentes del partido y muchos periodistas, Miquel Iceta está apunto de anunciar lo que pocos esperan. “Va a decir que no se presenta”, comenta un reconocido periodista minutos antes de empezar la conferencia. Si uno hablaba con algunos miembros de la Ejecutiva días atrás, muchos daban por hecho que Iceta, sobre todo después de los también sorprendentes resultados del domingo (se esperaba un retroceso electoral, pero no quedar relegada a ser la segunda fuerza catalana en el Congreso) optaría por no querer sustituir a Montilla.
Son las 19h30min. Empieza, muy puntualmente la intervención, y la persona responsable de los éxitos más rotundos del socialismo catalán, analiza con maestría qué ha pasado (situando los primeros síntomas de agotamiento del proyecto del PSC en el 2003, justo el año que acceden por primera vez al Govern de la Generalitat) y proponiendo algunos ejes estratégicos que deberían articular la renovación del discurso socialdemócrata y el de su propio partido. Nuevos tiempos, nuevas formas, nuevas ideas.
Llega el momento que la prensa esperaba. “Creo que sí”, dice al referirse a sí mismo y defendiendo que él podría ser la persona que condujera un proceso que culminaría con la elección de un candidato a la Generalitat para liderar el proyecto de los socialistas catalanes. Minutos, o segundos, después parece que dice lo contrario. Tanto es así que si uno miraba en Twitter había periodistas, presentes en la sala, que daban como noticia que “sí” optaba a la primera secretaría del PSC; y otros que decían que “no”. Acaba, con muchos aplausos, su intervención. En el público están Laia Bonet, Jaume Collboni, Quim Nadal y dos de las personas que ya se habían postulado para suceder al primer Secretario; Joan Ignasi Elena y Àngel Ros. ¿La conclusión?
Al acabar un periodista se ve obligado a llamar a la redacción. “No he acabado de entender qué quería decir”, dice por teléfono. “Ha dicho que sí, pero sólo si logra que haya una candidatura de unidad“, comenta otro periodista. Y parece que es la conclusión a la que quería que se llegara. Algún dirigente socialista confirma que el mensaje es ese y que no opta por ser el nuevo líder del PSC, sino por liderar la transición hacia un nuevo PSC. ¿Es tarde? La sensatez de Iceta, que le llevaba a asumir la responsabilidad de los éxitos y fracasos en su gestión, parecía que le conduciría a no presentar batalla en el Congreso de dentro de unas semanas.
¿Qué hay detrás de su intención? Hoy Pere Navarro, Ros y Elena, precandidatos en la sucesión de Montilla, han dicho que no quieren una candidatura de unidad. ¿El mensaje de Iceta es que quiere estar ahí, aún sabiendo que no será el número uno? ¿Era significativa la ausencia de José Zaragoza? ¿Y la de José Montilla? Hace días contaba la prensa que detrás de uno de los nuevos candidatos estaba el apoyo del primero; y que parte del equipo del expresident, ahora acompañan a uno de los que se postulan a sucederlo.
En casa siempre hemos sido fans de Iceta. Pero, ¿los militantes le reclaman lo que insinúa? ¿Cómo lo entiende un ciudadano ajeno a la política? ¿Y su electorado? Supongo que habrá que leer entre líneas y esperar algún día más para acabar de comprenderlo todo un poco mejor… Pero en sus manos, y en las de los militantes de su partido, está la capacidad de convertir al PSC, de nuevo, en un partido con opciones de gobernar o, incluso, empezar a ejercer de oposición. Si eso es así… También gana Catalunya, sus ciudadanos… Y la propia democracia.

