Negar la evidencia
abril 11, 2011 Deja un comentario
La pluralidad de España se la creen cuatro postmaterialistas (bien, los únicos que hay). De hecho, cuando hace casi un año, en una comida con un dirigente de una multinacional y otras dos personas, el primero me habló de Catalunya y sus relaciones con España en los términos en los que lo hizo, empezó a decrecer mi fe (o confianza) en la España variada y rica de sus pueblos. Si él, y quienes le acompañaban, que, en principio, son de aquellos que más deberían entender qué es exactamente España (o que entiendo yo, todavía, por España), no estaban dispuestos a aceptar la articulación de un Estado plural donde hubiera una permanente interelación, ¿quién lo iba a hacer? Mi experiencia, en parte, limitada, me invita a pensar que en el Partido Popular (¡sobre todo en las personas cercanas al presidente Aznar!) hay más conciencia en relación a Catalunya que la que hay en el entorno del presidente Zapatero, cuyos amigos me insisten en que él sí cree lo que dice. Yo no lo sé… No lo conozco, pese a que algunos todavía me vinculen a él.
Decir que el éxito del proceso de consultas (que conste que están hechas dentro de la legalidad, porque lo han hecho tal que actores privados hacen una encuesta) que se ha hecho en Catalunya en los últimos meses es nulo, es negar una evidencia. “Han ido a votar los mismos que ya sabíamos que eran independentistas”, dicen algunos todólogos en los medios. ¡Falso! Entre otras cosas porque (y reconocerlo me estigmatizará ante algún grupúsculo nacionalista) cuando tuve la oportunidad de votar en mi pueblo, hace ya tiempo, decidí no hacerlo… Y como yo tantas otras personas que, sin duda, si hubieran tenido la capacidad de ver el efecto que podría haber tenido su voto (teniendo en cuenta que es una consulta no vinculante) hubieran ido a votar. Como simplificación: la imagen de un amigo, que en el pasado había votado retieradamente al PP, y que hace unos días votaba anticipadamente… Y afirmativamente. U otra… ¿Qué hago yo defendiendo ante una mayoría de lectores no catalanes y en castellano la independencia?
Ayer concluyó un proceso como consecuencia de la excelente articulación de una sociedad civil muy implicada políticamente y preocupada por su entorno (¡para que luego digan que hay desafección!), que ha dado un paso (que no ha sido en falso) y ha forzado un debate que algunos quieren evitar (con la misma maestría con la que lo está haciendo Solidaritat y Alfons López Tena)… La capacidad de las, en principio, minorías, de forzar un debate entre las mayorías, ha sido siempre la clave en todos los países que se han querido independizar (políticamente, porque lo que es a nivel económico…). Del mismo modo que la actitud de las instituciones (ya sean públicas, o ya sean medios de comunicación) en relación a la negación de las diferentes realidades ha sido determinante a la hora de levantar una conciencia colectiva, basada en principios liberales y democráticos, en relación a aquél Estado que les quiere negar algo tan básico, y tan grandilocuente, como lo es el derecho a decidir.
