Aznar ya ha hablado en el Congreso de Valencia y ha empezado felicitando a Acebes y Zaplana, con los que Rajoy ya no cuenta. Ha lanzado varias indirectas a Rajoy, que en falso o no, está contando (ahora) con la mayoría de los apoyos en el partido, pero no conviene olvidar todo lo que ha pasado estos últimos meses. Han aprobado que haya un sistema de primarias y que el presidente sea también candidato. El próximo Congreso está previsto para dentro de tres años, pero no se tiene porque celebrar. De hecho, este Congreso debería haberse celebrado antes de las Elecciones. En cualquier caso, esta tarde hablará Jaime Mayor Oreja y su discurso promete ser mucho más duro y menos sutil. Semanas atrás en una entrevista dijo que el PP está en su peor situación desde la refundación y que lo que pasó en la UCD puede volver a pasar. Él, como fue corresponsable de aquello, lo sabe muy bien.
¿No tienen nada que hacer mañana? Les propongo un plan:
¿Qué tal les viene acercarse al Juzgado Penal 6 de Madrid para ver como se pelean Losantos y Gallardón?
Tras muchos meses de espera, por fin el periodista de la cadena de los obispos se sienta en el banquillo de los acusados del Juzgado Penal 6 de Madrid por “graves injurias” proferidas contra el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, a quien llamó “lacayo de la oposición” y acusó de no querer investigar los atentados del 11-M.
En la sesión de la mañana (9,00 horas), testificarán el ex presidente de la Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT) Francisco José Alcaraz; el director de El Mundo, Pedro J. Ramírez; el ex director de La Razón José Alejandro Vara y el ex diputado popular Eduardo Zaplana Por la tarde, (a partir de las 17.00 horas), declararán como testigos el secretario general del PP, Ángel Acebes; el vicepresidente del Gobierno regional, Ignacio González; y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre.
Así debe pensar algún dirigente del PP. La extrema derecha sociológica, que existe en España, siempre había votado al Partido Popular. Algunos de sus dirigentes, incluso, tenían algunas posturas extremistas. Sin embargo, nunca pintaron mucho y el PP pudo ser un partido de centro. Un día, esos extremistas llegaron a la dirección y ahora no se quieren ir.
Unos piden que se vuelva al centro (entendiendo que los últimos cuatro años no lo han sido), otros dicen que no van a dar cheques en blanco a Rajoy, otros denuncian que el “humanismo cristiano” desaparezca de la próxima ponencia del Partido, algún predicador se arrepiente de haber votado a Rajoy y el propio Rajoy invita a irse al Partido Liberal o Conservador a aquellos que no crean en su proyecto.
Varios dirigentes del PP me han dicho a lo largo de la última legislatura que Rajoy era consciente de que 2008 era su última oportunidad. Tenía que equilibrar a gente con perfiles muy marcados, pero ganaron los Acebes y perdieron los Piqués. Rajoy, seguramente, no sea el único responsable de lo que ha hecho su partido en los últimos años, pero ha sido el presidente de un PP que ha defendido teorías conspirativas, ha usado excesivamente la demagogia contra Cataluña y ha hecho un uso partidista más que desleal con la política antiterrorista y con las propias víctimas del terrorismo. Se retira San Gil, se retiran Acebes, Zaplana y Ortega Lara (¿y Mayor Oreja qué dice?), pero el que ha presidido ese proyecto se queda con el objetivo de que el PP vuelva a ser un partido de centro. Y seguramente hace bien.
La extrema derecha no se quiere ir de la dirección. La falta de democracia interna, incluso Esperanza Aguirre pedía elecciones primarias, hará, probablemente, que Rajoy siga tres años más hasta el próximo Congreso. Allí rebrotarán, seguramente, las llamas. Camps, Gallardón y compañía querrán, a lo mejor, hacerse con la dirección del Partido. ¿Acabará Aguirre yéndose al Partido Liberal? ¿O San Gil a UPyD? ¿O mi querida Nebrera al Partido Conservador? Empiezo a tener claro que el PP, tal y como lo conocemos, no será. O sí.
Que Bono sea presidente del Congreso no es una de las mejores noticias que nos llegan en el inicio de esta legislatura. Tampoco lo es que el PP no haya querido ceder ningún puesto de la Mesa del Congreso a otros grupos parlamentarios o que se haya polarizado la representación de los grupos en la Cámara Baja. Sin embargo, lo que sí es una buena noticia es que Zaplana no será el portavoz del Grupo Popular en el Congreso.
Soraya Saénz de Santamaría, la nueva Portavoz del PP en el Congreso, es una mujer conservadora y combativa, pero muy correcta en las formas. Y es que más allá de las diferencias que tenga de fondo con el PP, el problema, y por lo que he criticado a este partido en los últimos años, sobre todo, ha sido por las formas. Decir que ETA ha tutelado el Estatuto de Cataluña, que Zapatero se ha rendido a los terroristas o todo lo que se ha insinuado sobre la autoría de los atentados del 11M me parece, además de desleal, indigno.
Ahora bien, ¿qué tipo de renovación se quiere hacer en el PP? Los cambios confirman que hasta ahora la sombra de Aznar estaba presente en Génova. Rajoy quiere tener su propio equipo y no el que se le impuso. Para ello acaba de nombrar a una nueva Portavoz y está preparando un equipo que someterá a referéndum en un Congreso en junio (donde sólo se presentará él). No obstante a muchos se les escapa que antes de las próximas Generales el PP tiene que celebrar otro Congreso después de las Elecciones de Galicia, Cataluña o el País Vasco. ¿Aguantará Rajoy? ¿El cambio de caras es un cambio de formas o un cambio de discurso? A partir de ahora, ¿se seguirá rompiendo España?
La COPE y EL MUNDO, que han instrumentalizado durante la última legislatura el discurso del PP (muy especialmente en Cataluña, consiguiendo acabar con Piqué y subiendo a la palestra a un hombre del entorno de Esperanza Aguirre), son ahora los peores enemigos del presidente del Partido Popular. Ni a Losantos, ni a Pedro J. les hace mucha gracia el nombramiento de la nueva Portavoz, y menos aún que Rajoy no se haya retirado. Piden cada día su cabeza. Esperanza Aguirre no dice nada. Mientras, espera su turno.
Sin embargo, lo que más me preocupa, al margen de los cambios internos de los partidos, son las políticas que se van a hacer entorno a Cataluña y el conjunto de políticas económicas y sociales. Los últimos cuatro años fueron unos años de legislación progresista y de izquierdas. Si Zapatero ha ganado es gracias al voto más progresista de IU o ERC. No obstante, todo indica que esta legislatura será más moderada, lo cual no es para nada reconfortante. Aún así, si se reforma el sistema judicial, se despliega el Estatut y se afronta la crisis económica, podremos estar satisfechos.
¿Alguien se imagina al president Montilla declarar contra el alcalde Jordi Hereu a petición de Carles Francino? Yo no.
Los popularesEsperanza Aguirre y Ángel Acebes declararán como testigos a petición del locutor de la cadena de los obispos, Federico Jiménez Losantos, contra su compañero de partido y alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, en el juicio que se celebrará el próximo mes de mayo. Gallardón acusó a Losantos de injurias y calumnias en 2006 después de que el polémico locutor asegurase que el alcalde madrileño quería llegar al poder incluso por encima de los 192 fallecidos en los atentados del 11-M.