A base de nacionalizar…

Días atrás uno de vosotros ponía el grito en el cielo cuando hablaba de la nacionalización de las empresas de rating. En FB, otro amigo, me soltaba, como si no conociera a la perfección la lógica liberal, el mantra del libre mercado…

1.-Les agències de rating emeten qualificacions que són orientatives, no obliguen a ningú i, en tot cas, els seus informes poden ser vinculants si són acceptats voluntàriament pels agents interessats.

2.-El futur és incert i, per tant, és literalment impossible fer-ne prediccions exactes i quantitatives. La crisi no la van poder predir ni les agències de rating ni els estats, no ho oblidis.

3.-Un sistema de lliure mercat és el més idoni per evitar comportaments indesitjats. Només aquelles agències que demostrin millors ajustos en les seves qualificacions podran prosperar, altrament ningú les voldrà contractar i els seus informes no valdràn per a res. La competència, doncs, les incetiva a fer els pronòstics i valoracions més acurades. És clar que les agències actuals no ho deuen haver fet prou bé, precisament per això és d’esperar que siguin penalitzades pels seus clients i en sorgeixin de noves amb criteris més prudents.

4.-La nacionalització d’aquestes seria del tot contraproduent. Una única agència monopolística de caire estatal no estaria sotmesa a la competència i per tant no tindria incentius a funcionar amb criteris de prudència. Si s’equivoqués en les seves valoracions no hi hauria manera de penalitzar-la (doncs tindria el monopoli) i seguiria emetent qualificacions errònies. A més, les seves valoracions estarien subjectes a l’arbitrarietat política, només cal imaginar els incentius que tindria una suposada agència estatal de rating de qualificar d’excel·lent el deute espanyol quan en la realitat és molt pitjor.

¡Pues bien! Cual fue mi tranquilidad cuando, nada más y nada menos, que dentro del Foment Nacional del Treball (o sea, la Patronal catalana) el filósofo Francesc De Carreras y la portavoz de Economía del PSC, Rocío Rodríguez Sempere, me dieron la razón en esta locura de nacionalizar y/o garantizar la independencia de este tipo de agencias dependiendo de algún organismo público internacional… ¡Y es más! En un momento en el que se habla de la necesaria reforma del sistema de Cajas en nuestro país, me pregunto si no sería mejor terminar de estatalizarlas antes que permitir su capitalización… Sala i Martí (economista liberal donde los haya) decía que sería bueno distinguir dos tipos de entidades financieras: los bancos para inversores y, para entendernos, el banco de la abuelita que quiere guardar sus ahorros. ¿Alguien, más allá del poder público, podría encargarse desinteresadamente del segundo tipo de entidades? Pregunto…

El Burka y el Tren

Siempre que Occidente ha intentado imponer sus valores ha salido mal. Pasó con Irak y cuando se intentó, aparentemente, convertir ese país en una democracia; y pasará si se prohibe llevar burka a las pocas personas que se lo ponen en nuestro país (hay más nazarenos un día de Semana Santa en la provincia de Sevilla que burkas en todo España). Prohibiendo explícitamente su uso, no tan solo estamos condenando a las pocas mujeres que lo llevan a no salir de casa, sino que estamos generando una crispación y un debate que lejos de solucionar algo, aporta más problemas. La vía para acabar con él, probablemente, sea la educación… Claro que no tiene efectos inmediatos y no es una manera efectiva de cosechar éxitos electorales.

En otro orden de cosas, y también teniendo en cuenta que muchos políticos hoy se han pasado el día dando el pésame a las víctimas del accidente de tren de Castelldefels, no estaría de más acordarse de otra víctima: el conductor del tren. Él no eligió arrollar a 30 personas que caminaban por la vía, como si de una avenida se tratara, y sin embargo, las víctimas principales, con más o menos criterio, escogieron el camino más rápido. No estaría de más recordar que cruzar las vías está penado. Y que hay quien lo paga con dinero e incluso con la vida. El tren no sale nunca del camino que tiene preestablecido y, por sus características técnicas, no puede frenar en 10 metros…

Hoy, populistas ellos, unos periodistas iban en el tren 24 horas después del accidente: “Mismo tren, misma hora, mismo destino”, le oía decir a uno. Cada día mueren miles de personas de hambre y no se nos pasa por la cabeza cambiar la programación de la televisión pública (como han hecho hoy no emitiendo Polònia en señal de duelo)… Lo mismo pasa con el burka. Mientras a Occidente le da igual lo que pase más allá del estrecho de Gibraltar, toda tragedia que pase de fronteras para dentro( sea el uso del burka, que lo es, o unas víctimas arrolladas por un tren), se convierte automáticamente, casi, en un asunto de Estado.

Tertulia sobre redes sociales

Hace unas semanas participé con Conrad Rovira, Daniel García Peris y Erik Werdheim en esta interesante tertulia sobre blogs y redes sociales. ¡Gracias por la invitación!

[VER VIDEO]

Nacionalizar

Las nacionalizaciones no van siempre contra la libertad. ¡Al contrario! ¿Por qué no se nacionalizan las agencias de “rating”? Esas agencias de cuyo criterio depende la viabilidad económica y de inversión de un país… Esas agencias cuyas consideraciones condicionan las políticas económicas de todo un continente… Esas agencias que, al fin y al cabo, nadie ha elegido, cuyo método nadie conoce y cuyas predicciones no son fiables. Esas agencias que, de algún modo, nos quitan soberanía. Esas agencias que, en definitiva, de ser públicas, al menos, dependerían en última instancia de nuestra elección… Entiendo que cuando el poder es, por acción u omisión, en gran parte, económico, poner el ojo solo sobre los gestores de la crisis y olvidarse de quién tiene también poder (fáctico o no) es peligroso. Y nos olvidamos…

El insulto como norma

No es verdad que la polémica levantada por Eduardo García Serrano, contertulio habitual de El Gato al Agua, y que consideró hace unos días que la Consellera de Salut, Marina Geli, es una “guarra”, “cerda”, “zorra repugnante” y una “esprintías” (persona que sodomizaba niños en la antigua Roma), sea una excepción. García Serrano, que dice haber aprendido mucho de su padre, el periodista falangista Rafael García Serrano, dirige un programa en Radio Intercontinental (por cierto, una emisora fundada por el cuñado de Franco) donde hace unos años, en su línea, consideró que Iñaki Anasagasti era un “loco” al que habría que haber echado “a patadas en el culo” del Congreso al reclamar la independencia del País Vasco.

En su opinión, en Francia, que es “una democracia impecable” así lo hubieran hecho porque (¡qué buena democracia!) los partidos que proponen la “ruptura a través de la independencia están prohibidos”. En la misma tertulia, y entre risas, consideraba que el senador del PNV, al que pese a nuestras discrepancias le tengo un gran respeto, era un “miserable”, un “tipejo repugnante” que había estado “sentando su asqueroso culo” en las Cortes “sin que un piquete de Alabarderos le partiera la cabeza”.

Lo digo porque después de que hace unos días este licenciado en periodismo dijera lo que dijo, y fuera denunciado por ello, todo el entorno de Intereconomía ha repetido hasta la saciedad que García Serrano ha dado un ejemplo de humildad al disculparse y que el insulto no es la norma… Pues bien, más allá de afirmar si ha cometido un delito al llamar “zorra repugnante” o “esprintías” a una Consejera que hace más de cuatro años elaboró una guía para prevenir enfermedades de trasmisión sexual y embarazos no deseados, lo que sí se puede afirmar es que hay ciertos medios de comunicación que no discrepan; sino que increpan, insultan y generan odio.

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 1.666 seguidores