Algunos lectores del blog presuponen que tengo una gran amistad con la ya ex diputada Montserrat Nebrera y me han pedido por correo que exponga mi opinión sobre su salida del PP… No es cierto que tenga una gran relación de amistad, pero sí es verdad que he coincidido con ella en momentos clave del último año y le tengo muchísimo cariño y consideración.
La conocí en el Parlament (de hecho, fue la primera vez que entré). Estaba frente a él, me hice con su teléfono, le dije que quería entrevistarla y a los dos minutos estaba en su despacho… A través de EL PLURAL, fui el primero en anunciar que iba a presentarse a la presidencia del PPC, cubrimos el Congreso desde el periódico, fui a apoyarla a una cena que organizaron para forzar la regeneración interna de su partido, la invité a la Universidad a dar una conferencia la misma semana que criticó el acento andaluz de la ministra y la expedientaron por lo que dijo aquel día sobre el Estatut, la invité también a un curso sobre liberalismo y socialdemocracia unos meses después y teorizó (ahora, dedicada a la academia, supongo que lo desarrollará mejor) el concepto del liberal-conservadurismo. Y ahora, justo después de haber abandonado el PP y el Parlament, en Deba-t hemos organizado un seminario, coordinado por ella, dónde analizaremos cómo el cine de masas lanza mensajes ideológicos…
No sé si a Nebrera le pudo la vanidad o no, pero de lo que estoy seguro es de que han jugado sucio con ella. Creo conocer lo suficientemente bien al Partido Popular de Catalunya como para decir que, no sé a partir de hoy (Vendrell, al que también le tengo mucha consideración, dice que con Alicia Sánchez Camacho el PPC volverá a dónde le correspondía), pero hasta el momento las cosas no se han hecho bien. Ahí está Daniel Sirera o Carina Mejías, esperando un futuro mejor.
Nebrera es coherente. Llegó para reforzar la imagen catalanista del PPC… Con Sirera fue imposible y con Camacho, aunque tenga un perfil más moderado, la cosa ya entraba en el terreno de lo personal. Se presentó a la presidencia del PPC para regenerar la vida interna de su partido. Perdió (por poco). Ahora, lo lógico, es desear suerte a sus compañeros del partido…
Y ahora, ¿qué? En la rueda de prensa en la que Nebrera anunció que dejaba la política, los periodistas preguntaban por su futuro. Por tomar un poco el pelo, les dije que estaba claro, y que el futuro pasaba por dar clases hablando de cine… Les di unos folletos del curso. ¡Pero no! Ellos querían creer que Nebrera iba a fundar un partido político… Lo dudo. Lo que hace falta es generar ideas y no creo que hoy por hoy los partidos sean el mejor lugar para hacerlo. Las fundaciones, tan denostadas, son un buen lugar… Sobre todo para alguien con ambiciones que van más allá de lo anecdótico, y que pasan por una reforma estructural. ¡Suerte!
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