Archivo | mayo 2009

¡El PSOE se repite!

El PSC innovó y sorprendió con su campaña para las Elecciones Generales¡Si tu no vas, ellos vuelven! Apelaron al miedo para movilizar a su electorado. ¡Fue una campaña brillante! Después de todo, los ciudadanos de Cataluña, especialmente, no podían tomarse el lujo de no ir a votar… Ahora bien, si la izquierda en España entiende que su único mensaje es estar contra la derecha, se equivocan.  La inmigracion es un reto, la Unión Europea debe ser laica, la sanidad debe ser pública y universal, debemos luchar contra el cambio climático, los homosexuales deben tener los mismos derechos, creemos en la protección de los trabajadores y en la reinserción social… ¡Ese es el mensaje! Apelar siempre al miedo es cobarde, poco original, impropio de un colectivo cargado de intelectualidad y una estrategia que no sé hasta qué punto volverá a ser efectiva.

El hombre debe asumir responsabilidades

Que un Gobierno impulse medidas para reducir el número de abortos, mediante la dispensión en Farmacias de la pastilla del día después, es positivo. Que un Gobierno haga lo propio para reducir los traumas que se derivan de un embarazo no deseado, mediante una ley que permita abortar durante las primeras semanas de gestación, también lo es. Ahora bien, que un Gobierno focalice las soluciones en esta materia una vez se ha producido la fecundación y no antes, es un gran error. Sobre todo, porque nos olvidamos que más allá de que se produzcan embarazos no deseados, las enfermedades de transmisión sexual cada vez son más comunes en Occidente.

Incentivar conductas responsables.

Entorno al 41% de las relaciones sexuales que se producen en nuestro país no son seguras.  Cada año, en España, a 1500 personas heterosexuales (la mayoría mujeres) y a otras 1500 homosexuales se les diagnostica el SIDA y el año pasado abortaron 112.348 mujeres (el doble que en 1998)…  El aborto debería ser la última solución, después de un cúmulo de errores, pero las dinámicas -y así lo demuestra el aumento de las enfermedades vía relación sexual- no son responsables. Teniendo en cuenta que casi la mitad de las personas en España no tienen relaciones seguras, promoviendo leyes que facilitan la posibilidad de abortar, lo que se hace es decir tranquilo, no te preocupes, porque aunque tu conducta sea decididamente irresponsable, no pasa nada.  Deben incentivarse, pues, las dinámicas responsables: el Estado te posibilita la opción de abortar en unos términos concretos, pero -ahora bien-, si ocurre en más de una ocasión -indicador de que no se han puesto mecanismos para evitarlo de nuevo- se deberá estudiar cómo hacer asumir las dinámicas erróneas. ¿Sanción?

¿Y el hombre?

¡Ya está bien de que sea sólo la mujer la que asuma las consecuencias de una relación no segura! Abortar produce daños físicos y psíquicos;  la ingesta  de una pastilla del día después puede producir alteraciones hormonales; y las mujeres son más proclives a tener una enfermedad sexual que los hombres. Debe ser el hombre, complementado por la mujer – si así lo quiere- con la ingesta de pastillas anticonceptivas, el que deba poner mecanismos para prevenir enfermedades (especialmente en relaciones que no son estables) y embarazos no deseados. El sexo no debería plantearnos ningún inconveniente a estas alturas.

¡Educación sexual!

“Nunca se invierte lo necesario en educación”, decía Nebrera en un reportaje que hice sobre el aborto. De modo que, se entiende, tampoco se invierte lo necesario en educación sexual. En vez de dar espacios en los colegios en los que se invite a conocer qué dice la Biblia sobre el origen de la vida (totalmente prescindible, además de innecesario), deberíamos promover la educación sexual en las aulas desde los primeros años. Hacer una conferencia en el colegio, de vez en cuando, para explicar cómo se debe colocar un preservativo es completamente inútil.

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