Un presidente comarcal del Partido Popular me animaba a alejarme de los partidos políticos y a dedicarme a la diplomacia. Al contrario de lo que puedan pensar muchos, él entendía que esa tarea se me daría mucho mejor (o, quizás, ¡se me quería quitar de encima!)… Este artículo no es más que un intento de unir sensibilidades y hacer converger ideas… El objetivo de la gran mayoría, al fin y al cabo, es reducir al máximo el número de abortos y la cantidad de embarazos no deseados. ¿Cómo? El artículo, lleno de matices, es extenso… ¡Pero tenía ganas de explicarlo detalladamente!
Posiciones conservadoras VS posiciones libertarias
No me enorgullece que mientras alguien dice que el aborto es un derecho (cuando en realidad es un hecho, lamentable, a despenalizar en unos supuestos) se proclame de izquierdas, reclame que el aborto sea libre y entienda que es un derecho inherente a la mujer. ¡Es falso! El aborto, como tal, es un delito que, en unos supuestos determinados, se despenaliza (no se legaliza, lo cual es un matiz a considerar) y que, en absoluto, hace más libre a la mujer. Poder abortar cuando uno quiera, no hace más libre… Poder matar a un feto de 8 meses, ¡no hace más libre! Lo que hace más libre, es cierto, es que haya una ley de plazos que permita a la madre decidir, en unos supuestos muy concretos y después de que hayan fallado todos los mecanismos anticonceptivos, qué hacer con un feto de unas pocas semanas que, desde la perspectiva biomédica (así lo entiende la mayoría), no es todavía vida. Ahora bien, tampoco me entusiasma encontrar a personas que, en mi opinión, ajenas a la realidad, entienden que la abstinencia es algo también propio de la conducta humana y es el mejor mecanismo para evitar un aborto (que de obvio, resulta absurdo). Pero, ¿ son opiniones representativas?
Defender la vida no es carca… ¡Es un objetivo común!
Días atrás hablaba con una parlamentaria sobre esta cuestión. Le mostraba mi preocupación porque desde partidos como el PP o Unió se oye a personas decir que la izquierda es proabortista, algo falso, a la par que ellos defienden que no se deben mantener relaciones sexuales, si no es con el objetivo de procrear. Teniendo un criterio tan distante de posiciones propias de la socialdemocracia, ciertamente, representativas, no hay nada que hacer. No obstante, la diputada tenía un discurso bastante interesante… La diferencia de criterio básica respecto a mi es que ella defiende la posición de aquellos biomédicos que entienden que desde el primer día de gestación el feto es vida (y como esa consideración es defendida por algunos científicos, debería ser, respetada al máximo y aprovechar cualquiera de los mecanismos existentes antes de abortar, incluso, en las primeras semanas). Por partes:
- Fomentar la educación sexual. El aborto sería la última solución, un mal menor, pero no es un método anticonceptivo. No tiene sentido decir que no se pueden mantener relaciones sexuales, pero tampoco lo tiene hacerlo sin saber qué se puede provocar y dar a entender que no pasa nada, que siempre se puede abortar… Se debería no tan solo educar sexualmente a los niños y adolescentes, sino recomendar a través de los hospitales la ingesta de pastillas anticonceptivas (que además, regulan el flujo menstrual) y se debería subvencionar, regalar, preservativos allá donde se pudiera. Si sólo la mujer fuera preventiva, se estaría olvidando que cuando se tienen relaciones sexuales también hay riesgo de transmisión sexual. Cada vez hay más jóvenes que, inconscientes, no usan ningún tipo de protección… Y lo digo, porque no soy ciego.
- Entiendo que una vida que no es digna, no es vida: no debe ser tal. Y ahí, según la diputada, es donde debe intervenir la Administración. Si tú vas a crear una vida, y estás en un entorno no adecuado, ¿qué debes hacer? ¿Abortar? Probablemente, una vez gestado el hijo, no deba ser la solución. Un ciego, ¿merece vivir? Sí, desde luego. Su vida, a priori, no sería digna, como tampoco lo sería una persona nacida en un entorno pobre que no deseaba su nacimiento… Sin embargo, no se plantea matar al ciego (o no se debería)… La ciencia avanza y ha permitido que personas ciegas que, en principio, no podían tener una vida equiparable a la del resto de personas puedan, incluso, desenvolverse con normalidad delante de un ordenador. Por tanto, el objetivo de la Administración es articular contextos que hagan dignas todas las vidas. Una mujer de familia pobre que se quede embarazada tiene todos los números para verse obligada a abortar… No vive en un contexto que garantice la dignidad de la vida del que sería su hijo. El Estado debe facilitar que esa situación cambie, ayudarle económicamente, con asistentes sociales, con ropa, con dinero, enseñándole un oficio… Son los contextos los que hacen las vidas dignas. Un feo en un contexto hostil podría no tener una vida digna, pero, de lo que se trata, es que la Administración castigue esa hostilidad…
- Otra solución pasaría por agilizar el sistema de adopciones nacional. Los ciudadanos de Cataluña cada vez adoptan a más niños extranjeros y, sin embargo, en los horfanatos de aquí sigue malviviendo mucha gente. ¿Por qué? ¿Hasta qué punto es necesario adoptar a alguien de Rusia cuando en Barcelona hay niños que no tienen padres? ¿Vale más una vida rusa que una española? ¡Es absurdo! No abortemos, al menos gratuitamente, facilitemos que aquellos embarazos, en principio, no deseados, no se conviertan en un trauma y permitamos que gente que no puede tener hijos, nuestros vecinos, puedan acoger en el seno de su familia a los nuestros. El matiz que cabría hacer es qué consecuencias psicológicas puede tener dar a luz a alguien, para luego ser dado en adopción… Aunque peor es, supongo, verse en la obligación de abortar (pudiendo matar, dependiendo de la semana de gestación, bajo mi punto de vista) porque no hay otra solución.
¿Y mientras tanto?
Pero, ¿qué pasa mientras se desarrollan con efectividad todas esas políticas citadas arriba? El objetivo es que no se derroche ninguna vida… Crear un entorno de dignidad y crear un espacio en el que todas las sensibilidades, o la gran mayoría, no se sientan agredidas. Ahora bien, mientras tanto, no se puede seguir en la actual línea… Es preferible que antes de gestar una vida que, por el contexto inadecuado, no será digna, se puede abortar antes de un número determinado de semanas. Al fin y al cabo, también hay biomédicos que entienden que durante los primeros días no se puede hablar todavía de vida. ¿Y las menores? Lo he hablado con algunas de mis amigas… Las niñas de 16 años deben poder elegir qué hacer con lo que están gestando. Probablemente abortar sea traumático, y para ello el Estado debe proporcionar un tratamiento psicológico, pero también lo sería, para la chica y para el hijo, que sus padres la obligaran a sacar adelante una vida no deseada. El pragmatismo, por tanto, es necesario… ¡Muy necesario!
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