Archivo | noviembre 2008

“No me parece que tenga que escandalizar a nadie que el CAC dictamine qué es o no verdad”

Que el CAC otorgue las licencias de radiodifusión en Cataluña no debería escandalizar a nadie, sobre todo porque hasta hace poco era el Ministerio de Industria (directamente) el que las otorgaba en Cataluña (pese a que en otros lugares de España lo sigue haciendo). ¿Es más plural un organismo con representación parlamentaria o un Ministerio controlado por un solo partido? ¿Qué sistema alternativo sería menos controvertido?

De todos modos, habría que destacar que el Tribunal Constitucional también es un órgano elegido por un Parlamento y, sin embargo, todos aquellos que ponen en duda la legitimidad del CAC por ser un “órgano político” no hacen lo propio con este Tribunal (y tiene tela…). Además, si el CAC comete irregularidades, como mucha gente cree que ha ocurrido con la renovación de licencias de radio, hay mecanismos para presentar recursos ante las autoridades competentes: nadie está indefenso.

En todo caso, lo que sí debe escandalizar del CAC, probablemente, es que desde hace unos pocos años tenga una fuerte capacidad sancionadora y pueda determinar qué es o no verdad. Precisamente, hace dos años entrevisté en City FM a la vicepresidenta del Consejo, Victòria Camps.  “No me parece que tenga que escandalizar a nadie que el CAC dictamine qué es o no verdad”.

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Jordi Pujol: “Los jóvenes debeis asumir responsabilidades”

Jordi Pujol ha estado hoy en la Universitat Pompeu Fabra en un acto organizo por dos buenos amigos (como insistía uno de ellos en la presentación, Pujol no es independentista; ellos sí). El ex presidente se ha referido a la situación actual de Cataluña y se ha preguntado qué es lo que pueden hacer las nuevas generaciones por ella:

Cataluña está en un momento crítico y puede ir bien o mal. El Estatuto, las relaciones con el conjunto de España… ¿Tendremos más o menos autonomía? ¿Más o menos dinero? ¿Más o menos prestigio? ¿Más autoestima? ¿Más estima del exterior?

En 1939 se acaba la Guerra… Hay una situación desastrosa y un país herido y oprimido, economicamente en una situación dificil… El objetivo era sobrevivir y reconstruir el país. Y lo hizo, aunque con limitaciones… Fue una generación castigada. ¡El PIB de 1935 no se recuperó hasta 1953!

Más tarde, en 1960, le toca jugar a mi generación. Nuestros padres salvaron lo esencial… Ahora debemos hacer más. Aspirábamos a una democracia como las europeas con Estado de bienestar. Desde el punto de vista catalán queríamos salvar el país: reconstruir Cataluña. Es la generación que hace la transicion politica… ¡Y la hacemos bien! Se instaura una democracia que en su formulación nunca habíamos tenido. Conseguimos más autonomía que nunca. Somos una generación que no quiere reprochar cosas de la Guerra Civil… Ni yo, ni Carrillo… Eso es lo que hicimos.

Vosotros, ¿qué vais a hacer por vuestro país? “La imagen que dábamos hace 15 años, ahora no la damos. Hay que recuperar la ilusión”, comentaba. ¿Cómo? El catalanismo, probablemente, no deba refundarse como quiere Mas; debe practicarse, como insistía el histórico de CIU Miquel Roca. El independentismo, insiste Pujol, no es la solución.


Foto (móvil): Guillem Carol y Jordi Pujol.

Repsol y el nacionalismo

Los bienes básicos, desde una perspectiva socialdemócrata que yo puedo llegar a defender, deben estar gestionados y son exclusiva responsabilidad del Estado: la educación, la sanidad, el sector energético e incluso la vivienda… Sin embargo, una vez se acepta el juego del libre mercado, una vez se liberalizan esos sectores (y en el caso de Repsol se hizo durante uno de los gobiernos de Aznar), lo que es impropio es criticar que empresas no españolas formen parte del accionariado de esa empresa liberalizada y pedir responsabilidades al Gobierno de un Estado que anteriormente ha permitido esa situación.

No se puede entender, si no es desde una perspectiva nacionalista (de la que reniegan), que el Partido Popular (y Felipe González) se opongan a que una empresa privada rusa (que no es la pública Gazprom) forme parte del accionariado de Repsol, sobre todo si se tiene en cuenta que los mismos que critican esta operación, anteriormente no han criticado que Cepsa sea, en parte, propiedad de una multinacional francesa. Entiendo que si se quiere defender la españolidad de Repsol no hay nada mejor que sea el propio Estado español su propietario.

Contrastes

El jueves, tras salir de una fiesta con los premiados de los Ondas, me encontré con un joven inmigrante de Tánger. Paquito, que así decía llamarse, nos contaba que había venido a España bajo el motor de un camión. “Me han echado varias veces, pero yo sé donde hay que ponerse para no morirme”, nos contaba tranquilamente mientras nos explicaba lo corrupta que era la Policía en su país y la diferencia que hay con la de España. Lleva 15 años viviendo en Barcelona y 5 sin ver a su familia. Ahora ya tiene papeles, es un ciudadano más: cotiza en la Seguridad Social, tiene derechos, obligaciones… No obstante, tiempo atrás había sido traficante de droga porque, decía, nadie lo quería contratar si no tenía documentación. En su día lo legalizaron, lo ayudaron a encontrar casa, trabajo… Pasé de estar con el Duque, y chicas emocionadas al verle, a hablar con alguien que se había movido muchos años en los mismos ambientes en los que se mueve el actor de Sin tetas no hay paraíso y al que, sin embargo, poca gente se le acerca. Un contraste, desde luego, chocante.

La tregua debilitó a ETA

Lo explicaba en 439 DÍAS y con la detención de Txeroki se ha evidenciado una vez más. Escribe Javier Valenzuela:

1.- ETA no se reforzó durante la tregua de 2006, en contra de lo que ladraron hasta el hastío tantos políticos y periodistas. Los hechos son clamorosos: los fallos de esa organización y las detenciones de sus miembros se han acelerado desde entonces.

2.- Fue el Estado democrático el que ganó músculo con esa tregua. Política y moralmente, al mostrar su disposición al diálogo en las condiciones aprobadas por el Parlamento español, y desde el punto de vista operativo, al mejorar de modo ahora ostensible su conocimiento sobre los entresijos de ETA. Vuelvo a remitirme a los hechos.

3.- Al romper la tregua con el atentado de la T-4, ETA cometió un crimen abominable y un error estratégico monumental. Era su última oportunidad de conseguir una rendición pactada. Hay ocasiones en que, aún teniendo la seguridad de la victoria, un bando puede aceptar, para evitar más bajas propias, la idea de llegar a un acuerdo sobre la rendición del contrario. Es lo que el Estado español (mejor dicho, sus sectores más inteligentes) ofrecía a ETA. Se trataba, básicamente, de que los terroristas consiguieran algunas mejoras administrativas en la situación de sus presos. ETA comprendió (así lo dijo la propia organización terrorista) que lo que se le proponía era la rendición y lo rechazó. Tremendo error que Txeroki y muchos otros van a pagar con largas estancias en la cárcel.

4.- ETA ha perdido su guerra. No le queda otra alternativa que anunciar de modo incondicional su disolución, a la par que informar de los lugares donde tiene guardados armas y explosivos. El que ETA pueda continuar matando no contradice esta afirmación: sus miembros y simpatizantes son como esos nazis que intentaron resistir hasta el último minuto en el búnker de Hitler cuando Alemania ya había sido aplastantemente derrotada.

5.- Francia, y en particular Sarkozy, colaboran con absoluta lealtad con la democracia española. Lo hicieron antes, durante y después de la tregua. ¿Cuál es el precio a pagar?, se preguntan los que siempre ven el mundo con las lentes de la mezquindad. Ninguno.

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