“No me parece que tenga que escandalizar a nadie que el CAC dictamine qué es o no verdad”

30 11 2008

Que el CAC otorgue las licencias de radiodifusión en Cataluña no debería escandalizar a nadie, sobre todo porque hasta hace poco era el Ministerio de Industria (directamente) el que las otorgaba en Cataluña (pese a que en otros lugares de España lo sigue haciendo). ¿Es más plural un organismo con representación parlamentaria o un Ministerio controlado por un solo partido? ¿Qué sistema alternativo sería menos controvertido?

De todos modos, habría que destacar que el Tribunal Constitucional también es un órgano elegido por un Parlamento y, sin embargo, todos aquellos que ponen en duda la legitimidad del CAC por ser un “órgano político” no hacen lo propio con este Tribunal (y tiene tela…). Además, si el CAC comete irregularidades, como mucha gente cree que ha ocurrido con la renovación de licencias de radio, hay mecanismos para presentar recursos ante las autoridades competentes: nadie está indefenso.

En todo caso, lo que sí debe escandalizar del CAC, probablemente, es que desde hace unos pocos años tenga una fuerte capacidad sancionadora y pueda determinar qué es o no verdad. Precisamente, hace dos años entrevisté en City FM a la vicepresidenta del Consejo, Victòria Camps.  “No me parece que tenga que escandalizar a nadie que el CAC dictamine qué es o no verdad”.

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¿Ya no existe la izquierda?

29 11 2008

¿Se pueden seguir aplicando ideologías políticas teorizadas hace más de un siglo? ¿El socialcristianismo y el liberalismo son ideologías con algún elemento en común? ¿Se puede seguir hablando de la izquierda y la derecha? ¿No sería más correcto hablar de progresistas (hay liberales que lo son) y conservadores (el socialista José Bono, quizás, también lo es) y de extremistas y moderados? Joan Herrera y Angela Merkel abogan por preservar el medio ambiente; son progresistas y, sin embargo, los dos no son considerados personas de izquierdas.

Hace unas semanas nos recomendaron leer en clase un fragmento de una obra de Norberto Bobbio. El pensador defendía que hay razones para seguir hablando de la izquierda y la derecha. Sin embargo, leyendo más allá de lo recomendado, encuentro interesantes aportaciones suyas que me invitan a pensar lo contrario. ¿No se trataría de hablar de progresistas y conservadores (actitud que se tiene respecto al cambio) y de extremistas y moderados? Insisto, un momento, en esto último:

  • Nietzsche (que inspiró al nazismo) y Marx son considerados los padres de la nueva izquierda. ¿Qué tienen en común?
  • Carles Schmitt, inspirador y teórico nazi, fue descubierto en Italia por la izquierda.
  • Los nazis sentían simpatía por Heidegger y es considerado por los filósofos como un hombre de izquierdas.
  • George Sorel inspiró a movimientos sindicales de izquierdas y, a su vez, admiró a Mussolini y a Lenin (en vez de poner en duda que izquierda y derecha sean conceptos inexistentes, podríamos insistir en la patología de autores como este…). Sorel fue admirado por el conservadurismo y sus seguidores resultaron fascistas.

Los extremistas, y ahí hay gente de izquierdas y de derechas, sí tienen elementos en común: Marx y Hegel tienen un carácter revolucionario. En cualquier caso, no es la cuestión: tienen en común los medios, pero no los fines.

La actitud ante el cambio climático podría demostrar que ha quedado obsoleta la distinción a la que me refiero: el problema es que hay gente que tiene miedo al cambio de modelo energético mundial. Esa gente, ¿es de derechas o de izquierdas? Angela Merkel, defensora del socialcristianismo (movimiento tradicional de la derecha), se empeña en buscar modelos energéticos alternativos mientras la izquierda tradicional se intenta adueñar de la lucha contra el cambio climático. Ambos tienen en común un elemento: no tienen miedo al cambio de modelo energético. No son conservadores; son progresistas.

Asimismo, otro elemento que podría poner en entredicho la diada de izquierda y derecha es el nacionalismo (y esto no es nuevo). ¿Hablamos de un elemento propio de la izquierda o de la derecha? Si bien a estos últimos se les ha considerado los grandes defensores de postulados nacionalistas, repasando la historia vemos como el comunismo, defendido por gente de izquierdas, ha estado acompañado, casi siempre, por exaltaciones nacionalistas profundamente reaccionarias. Otro ejemplo en la misma línea: algunos (solo algunos) sectores de ERC, de izquierdas, son profundamente conservadores en este sentido: quieren volver a la situación territorial que había antes de 1714 en Cataluña por una cuestión histórica (ante el progreso, regreso).

¿A caso no es cierto que el socialcristianismo no se parece más a la socialdemocracia que al neoliberalismo en sus políticas sociales, por ejemplo? ¿Por qué no considerar al socialcristianismo de izquierdas, si algunos defensores de esta ideológia creen que Jesucristo lo era? ¿Por qué poner al mismo nivel al nazismo y al liberalismo si, desde una perspectiva económica y política, no tienen nada que ver? ¿Qué es ser de izquierdas? ¿Ser proabortista (Lenin no lo era), no nacionalista (algunos en ERC también lo son), buscar modelos energéticos alternativos (los socialistas franceses no se quejan mucho de la energía nuclear) y apoyar un Estado intervencionista (al anarquismo se le considera de izquierdas)? Carles Campuzano, diputado del Grupo Catalán en el Congreso, ha superado el debate de la diada y entiende que es hora de hablar de la tercera vía. La izquierda, como tal, ya no existe (la derecha, en consecuencia, tampoco).





Jordi Pujol: “Los jóvenes debeis asumir responsabilidades”

25 11 2008

Jordi Pujol ha estado hoy en la Universitat Pompeu Fabra en un acto organizo por dos buenos amigos (como insistía uno de ellos en la presentación, Pujol no es independentista; ellos sí). El ex presidente se ha referido a la situación actual de Cataluña y se ha preguntado qué es lo que pueden hacer las nuevas generaciones por ella:

Cataluña está en un momento crítico y puede ir bien o mal. El Estatuto, las relaciones con el conjunto de España… ¿Tendremos más o menos autonomía? ¿Más o menos dinero? ¿Más o menos prestigio? ¿Más autoestima? ¿Más estima del exterior?

En 1939 se acaba la Guerra… Hay una situación desastrosa y un país herido y oprimido, economicamente en una situación dificil… El objetivo era sobrevivir y reconstruir el país. Y lo hizo, aunque con limitaciones… Fue una generación castigada. ¡El PIB de 1935 no se recuperó hasta 1953!

Más tarde, en 1960, le toca jugar a mi generación. Nuestros padres salvaron lo esencial… Ahora debemos hacer más. Aspirábamos a una democracia como las europeas con Estado de bienestar. Desde el punto de vista catalán queríamos salvar el país: reconstruir Cataluña. Es la generación que hace la transicion politica… ¡Y la hacemos bien! Se instaura una democracia que en su formulación nunca habíamos tenido. Conseguimos más autonomía que nunca. Somos una generación que no quiere reprochar cosas de la Guerra Civil… Ni yo, ni Carrillo… Eso es lo que hicimos.

Vosotros, ¿qué vais a hacer por vuestro país? “La imagen que dábamos hace 15 años, ahora no la damos. Hay que recuperar la ilusión”, comentaba. ¿Cómo? El catalanismo, probablemente, no deba refundarse como quiere Mas; debe practicarse, como insistía el histórico de CIU Miquel Roca. El independentismo, insiste Pujol, no es la solución.


Foto (móvil): Guillem Carol y Jordi Pujol.





Repsol y el nacionalismo

22 11 2008

Los bienes básicos, desde una perspectiva socialdemócrata que yo puedo llegar a defender, deben estar gestionados y son exclusiva responsabilidad del Estado: la educación, la sanidad, el sector energético e incluso la vivienda… Sin embargo, una vez se acepta el juego del libre mercado, una vez se liberalizan esos sectores (y en el caso de Repsol se hizo durante uno de los gobiernos de Aznar), lo que es impropio es criticar que empresas no españolas formen parte del accionariado de esa empresa liberalizada y pedir responsabilidades al Gobierno de un Estado que anteriormente ha permitido esa situación.

No se puede entender, si no es desde una perspectiva nacionalista (de la que reniegan), que el Partido Popular (y Felipe González) se opongan a que una empresa privada rusa (que no es la pública Gazprom) forme parte del accionariado de Repsol, sobre todo si se tiene en cuenta que los mismos que critican esta operación, anteriormente no han criticado que Cepsa sea, en parte, propiedad de una multinacional francesa. Entiendo que si se quiere defender la españolidad de Repsol no hay nada mejor que sea el propio Estado español su propietario.





Contrastes

22 11 2008

El jueves, tras salir de una fiesta con los premiados de los Ondas, me encontré con un joven inmigrante de Tánger. Paquito, que así decía llamarse, nos contaba que había venido a España bajo el motor de un camión. “Me han echado varias veces, pero yo sé donde hay que ponerse para no morirme”, nos contaba tranquilamente mientras nos explicaba lo corrupta que era la Policía en su país y la diferencia que hay con la de España. Lleva 15 años viviendo en Barcelona y 5 sin ver a su familia. Ahora ya tiene papeles, es un ciudadano más: cotiza en la Seguridad Social, tiene derechos, obligaciones… No obstante, tiempo atrás había sido traficante de droga porque, decía, nadie lo quería contratar si no tenía documentación. En su día lo legalizaron, lo ayudaron a encontrar casa, trabajo… Pasé de estar con el Duque, y chicas emocionadas al verle, a hablar con alguien que se había movido muchos años en los mismos ambientes en los que se mueve el actor de Sin tetas no hay paraíso y al que, sin embargo, poca gente se le acerca. Un contraste, desde luego, chocante.





La tregua debilitó a ETA

21 11 2008

Lo explicaba en 439 DÍAS y con la detención de Txeroki se ha evidenciado una vez más. Escribe Javier Valenzuela:

1.- ETA no se reforzó durante la tregua de 2006, en contra de lo que ladraron hasta el hastío tantos políticos y periodistas. Los hechos son clamorosos: los fallos de esa organización y las detenciones de sus miembros se han acelerado desde entonces.

2.- Fue el Estado democrático el que ganó músculo con esa tregua. Política y moralmente, al mostrar su disposición al diálogo en las condiciones aprobadas por el Parlamento español, y desde el punto de vista operativo, al mejorar de modo ahora ostensible su conocimiento sobre los entresijos de ETA. Vuelvo a remitirme a los hechos.

3.- Al romper la tregua con el atentado de la T-4, ETA cometió un crimen abominable y un error estratégico monumental. Era su última oportunidad de conseguir una rendición pactada. Hay ocasiones en que, aún teniendo la seguridad de la victoria, un bando puede aceptar, para evitar más bajas propias, la idea de llegar a un acuerdo sobre la rendición del contrario. Es lo que el Estado español (mejor dicho, sus sectores más inteligentes) ofrecía a ETA. Se trataba, básicamente, de que los terroristas consiguieran algunas mejoras administrativas en la situación de sus presos. ETA comprendió (así lo dijo la propia organización terrorista) que lo que se le proponía era la rendición y lo rechazó. Tremendo error que Txeroki y muchos otros van a pagar con largas estancias en la cárcel.

4.- ETA ha perdido su guerra. No le queda otra alternativa que anunciar de modo incondicional su disolución, a la par que informar de los lugares donde tiene guardados armas y explosivos. El que ETA pueda continuar matando no contradice esta afirmación: sus miembros y simpatizantes son como esos nazis que intentaron resistir hasta el último minuto en el búnker de Hitler cuando Alemania ya había sido aplastantemente derrotada.

5.- Francia, y en particular Sarkozy, colaboran con absoluta lealtad con la democracia española. Lo hicieron antes, durante y después de la tregua. ¿Cuál es el precio a pagar?, se preguntan los que siempre ven el mundo con las lentes de la mezquindad. Ninguno.





De nuevo, Nebrera

20 11 2008

El martes Montserrat Nebrera desafió de nuevo a su partido organizando una cena en el Hotel Juan Carlos I de Barcelona a la que acudieron más de 500 personas. Aquí hay un resumen de lo que pasó. No obstante, no quiero hablar de ello, sino, una vez más, de su protagonista.

Proyecto alternativo

En el PP de Cataluña las cosas no funcionan bien. El partido carece de un discurso coherente y en los últimos años han cambiado tres veces de presidente sin que nadie de muchas explicaciones de por qué. El caciquismo, sí, quizá impera en el partido. Nebrera, desde que Piqué la fichara (ahora probablemente se arrepentiría) ha entendido varias cosas cosas: se debe cambiar el funcionamiento del PPC, debe aumentar la autonomía de este en Cataluña, se debe forjar una base ideológica coherente y no se deben hacer permanentes exaltaciones nacionalistas (lo que conlleva, asimismo, que el PP tenga un perfil catalanista).

Democracia interna y proyecto liberal conservador

“En democracia, dentro de las normas del juego, todo es posible”, insiste con frecuencia el diputado popular Francesc Vendrell. Ahí radica la legitimidad de que Nebrera proponga un proyecto liberal y conservador, por lo que, pese a las diferencias que pueda tener con ella, aplaudo no tan solo la capacidad intelectual de su persona, sino las ganas de dotar al PP de un discurso propio (del que, a lo mejor, carece). Ahora bien, algo muy importante de Montserrat, al margen de que en el eje nacional no quiera crear especial crispación (pese a que el martes se hiciera alguna exaltación innecesaria) es lo integrado que tiene en su persona el concepto de democracia. Y ahí tiene mucho que ganar.

Militantes enfadados

Nebrera se dio cuenta en el Congreso que pudo llevarla a la presidencia de su partido que había muchísima gente enfadada. A la diputada le tomaron el pelo pocos días antes del cónclave: Alberto Fernández (que forma un tándem con su hermano dentro del partido), le invitó a integrar su candidatura con la suya, mientras Alicia Sánchez Camacho ya estaba preparada para salir al escenario con el beneplácito de los Fernández. Muchos militantes no lo vieron con buenos ojos: la dirección nacional elegía una vez más, a dedo, quién debía ser el presidente de los populares catalanes. Una tomadura de pelo (y, encima, mal disimulada). Nebrera tuvo el apoyo del 43% de los compromisarios y aunque ahí no acabó la fuerza de su proyecto, el martes se vio en la cena a mucha gente que si se afiliara al PPC podría hacer posible el cambio que propone la diputada. ¿Por qué no lo hacen? Lo desconozco.

¿Españolistas y catalanistas?

Lo cierto es que la diputada del PP mueve a gente muy diferente: tanto a militantes enfadados como a personas comprometidas con su proyecto ideológico. Entre los militantes enfadados que le apoyan hay personas con perfil catalanista, como Manuel Milián Mestre, y otras que en vez de con sábanas duermen con la bandera de España. Lo cual, dicho de otro modo, se podría traducir en que Nebrera tiene un perfil propio, pero, a lo mejor, sabe que si quiere conseguir sus objetivos (entre otros tantos democratizar el partido) tendrá que ser apoyada por militantes enfadados que, a priori, no coinciden con su ideología.

Nebrera presentará batalla en el Congreso del PP en Barcelona

El Opus Dei será protagonista este sábado en el Congreso del PP de Barcelona. Los dos candidatos, tanto Santigo Gotor, el nebrerista, como Antoni Bosch, el oficialista, son miembros de la Obra. No es extraño. Jorge Fernández, que controla buena parte del aparato, Jordi Cornet, secretario General del PPC y mucha de la gente del entorno de Nebrera son del Opus. Es legítimo, desde luego. Lo importante, entiendo, es que Nebrera no se retira (poco importa la ideología en un Congreso de carácter técnico). Hay mucha gente dentro y fuera del partido que la apoya (aunque Rajoy no se quiera reunir con ella) y no la van a hacer callar. “El espíritu del PP es catalanista”, decía uno de los fundadores del PP el martes. Nebrera lo sabe y quiere que así sea.





“No todo en el franquismo fue malo”

19 11 2008

El titular, desde luego, llama la atención. Sin embargo, Ángel Ros, alcalde de Lleida, esta mañana en el transcurso de un desayuno informativo en el Hotel Palace, ha explicado bastante bien que durante el franquismo también había alcaldes comprometidos con sus ciudades: se refería a Lleida. En cualquier caso, le he preguntado dos cosas:

  • ¿Qué sentido tiene que la estación del AVE se llame Lleida-Pirineus teniendo en cuenta la distancia que hay entre la Sierra y la ciudad? El alcalde ha entendido que al ser la ciudad importante más cercana, se trata, desde luego, de un punto de entrada importante.
  • La otra cuestión, aprovechando que había varios miembros del Govern en el Hotel, tenía relación con la excesiva centralización de Cataluña con Barcelona como referente. A ello se ha referido, como alcalde de Lleida, con una serie de ejemplos que evidencian que la situación no es la misma que años atrás.

Foto (móvil): El conseller d’Economia Antoni Castells con el alcalde de Lleida, Ángel Ros, junto a otros.





“El espíritu del PP es catalanista”

19 11 2008

Montserrat Nebrera organizó ayer una cena para reivindicar su proyecto dentro del PP. Hablo de ello en EL PLURAL.





Lógica soberanista (III). Pujol entendió el nacionalismo como un elemento integrador.

14 11 2008