Intervencionismo en función del interés
agosto 30, 2008 Deja un comentario
A partir del lunes volveré a molestar un poco más con el blog, después de haber actualizado más bien poco en las últimas semanas. Mientras, cito un artículo de Luis Solana y de cuándo el Estado debe intervenir o no:
¿Debe intervenir el Estado en la crisis? Es una pregunta que se hacen todos los Gobiernos y todos los ciudadanos. Cuando las economías van bien, todo el mundo reclama la no intervención del Estado y aplaude la eficacia del mercado. Cuando las cosas van mal, todos (empresarios, primero y trabajadores, después) piden que el Estado haga algo. Y esto viene pasando desde el año 1929, por lo menos. ¿Qué le pedimos al Estado español en esta crisis?
Cuando la economía de cualquier país capitalista y de libre mercado va bien, el Estado se beneficia de una gran recaudación de impuestos y no pregunta si los negocios son prudentes o suicidas. Que cada palo aguante sus plusvalías. No conozco a nadie que haya pedido que el Estado intervenga para convencer, frenar o disuadir a unos empresarios de que inviertan en negocios que algún experto considerase de alto riesgo. Es natural y debe ser así. Pero no del todo así.
Cuando se habla del sector financiero (Bancos y Cajas), eso de la libertad absoluta se frena. Ya hace tiempo que los Estados comprendieron que a ese sector hay que vigilarlo y fijarle normas. Así se ha hecho en España desde épocas de crisis bancaria que se llevaban al país por delante. Ahora tenemos a muchos sectores económicos llamando a la puerta del Gobierno para conseguir algo que les mejore la cuenta de resultados. El Gobierno haría bien en no ceder a ningún sector nada del patrimonio de todos los españoles.
¿Hay algún empresario que nos ha ofrecido alguna ventaja por el hecho de que sus beneficios fueran muy importantes? Me malicio que no. Ha hablado de impuestos pagados, de dividendos repartidos y cosas así. Un éxito económico extraordinario no ha tenido como consecuencia ningún gesto social extraordinario. Ni está en el guión. Y eso es normal. Eso es la economía de mercado que hemos aceptado y que -globalmente- no nos va mal.
Pero si las cosas vienen mal dadas, que nadie pida nada al Estado. Ahora pagarán menos impuestos, igual tienen que bajar los dividendos y reducir lo que sea para sobrevivir . Pero con dinero público, ni un euro.
Quedan los ciudadanos afectados por la crisis. Ahí todos tenemos que arrimar el hombro fiscal. Ni un sólo ciudadano se puede quedar en paro y sin asistencia del Estado. Asistencia como parado, asistencia sanitaria, asistencia educativa. Todo dentro de la solidaridad del Estado. Pero si un Banco o una Caja de Ahorros tienen dificultades, el Estado tiene que poner recursos a su disposición. Así lo ha hecho ya el Reino Unido, los EEUU o Dinamarca.
Pero, ¿por qué las finanzas deben tener un tratamiento distinto? Por una cosa muy interesante: este sector acepta que las autoridades monetarias supervisen sus actividades y sus cuentas y que puedan aprobar o negar determinadas decisiones. ¿Podríamos pedir al sector inmobiliario que aceptase unos controles semejantes al que tienen los Bancos y las Cajas? Seguro que no. Hoy aceptarían todo, pero hace tres años dirían que eso era intervencionismo soviético. Pues mientras no acepten ese control, no puedo defender que dinero de nuestros impuestos vaya al sector inmobiliario.
Esto del papel del Estado cuando hay una crisis va a ser un tema recurrente estos tiempos. Ya me diréis qué os parece, porque no hay en el mundo nadie que haya fijado una norma general.
