Ciudadano de Cataluña

11 05 2008

Se llamará José y habrá nacido en Andalucia, pero el president de la Generalitat es sin duda un excelente defensor de Cataluña (por mucho que le pese a la mujer del ex president Pujol).

El Congreso de los Diputados aprobó un Estatut que fijaba como fecha límite el 9 de agosto para tener pactado un nuevo sistema de financiación para Cataluña. Montilla advertía en EL PAÍS, contra la tesis defendida por el ex presidente Felipe González que decía que como venía crisis había que retrasarlo, que además de incumplir la Ley, el argumento no se sostiene porque la descentralización favorece a mejorar la situación económica.

En cualquier caso, quiero destacar algún aspecto de este artículo, publicado después de mucho hablar con sus compañeros de la dirección del PSOE. Montilla critica al PP, pero también llama la atención a sus compañeros de partido. El president se refiere a que cualquier cosa vinculada a Cataluña resulta incomprensible para muchos ciudadanos del resto de España:

Incomprensiones alimentadas de manera miserable por aquellos que siguen pensando que el anticatalanismo es rentable políticamente, ante la pasividad de quienes creen que el coste de hacer frente a la demagogia es demasiado alto.

En el artículo, que recomiendo leer, Montilla plantea muchas preguntas  que alguien (Zapatero, por ejemplo) debería responder.

“¿Qué sentido tiene defender el superávit del Estado si éste se produce a expensas del déficit de las administraciones autonómicas y locales?”
“¿Qué sentido tiene situar un porcentaje mínimo de gasto público reservado al Estado sin atender las necesidades de gasto de las Comunidades Autónomas en función de las competencias que tienen asignadas?”
“¿Quién teme cumplir una ley orgánica española como el Estatut?”
“¿Quién teme resolver los problemas de financiación de Catalunya y, a través de ella, abordar un nuevo marco de financiación más justo y equilibrado?”.
“¿No es la justicia social nuestra divisa?”
“¿Desde cuándo la justicia es un obstáculo para la cohesión territorial?”

Siento que el president hable de razones históricas, que para eso ya están los nacionalistas, pero la defensa que hace de Cataluña es molesta no tan solo para conservadores varios, sino para los propios nacionalistas catalanes. Como diría un andaluz: ¡Ole, ole y ole!





Un cura y una pastilla anticonceptiva

11 05 2008

Esperanza Aguirre se está cargando la Sanidad pública de la Comunidad de Madrid.

Por una parte está dejando en manos de gestores privados los nuevos hospitales construidos, con las consecuencias que esto puede tener (podríamos hablar del empleo precario o de que una empresa quiere que el servicio le salga barato y si por ello tiene que dar el alta antes de tiempo…), y en los Comités éticos de los hospitales está metiendo a curas y gentes varias.

Si alguien quiere una pastilla anticonceptiva, quiere abortar, quiere mitigar su muerte… ¿qué respuesta va a obtener de un Comité en el que hay gente que se guía por lo que interpreta El Vaticano que dice la Bíblia?

En cualquier caso, y sería interesante hablar de ello, si la sanidad pública es tan buena (que lo es, porque cuenta con medios y profesionales excelentes, pero tiene unas listas de espera interminables), ¿por qué los funcionarios tienen para ellos y sus familiares contratado un servicio de mutuas privadas?

Siento decir que la sanidad pública en Cataluña no es la mejor de España (por las listas de espera, ya que la población crece y los hospitales son los mismos). Por ello, pese a que los hospitales públicos de Cataluña tienen excelentes medios y muy buenos profesionales, he tenido que contratar de forma complementaria el servicio de una mutua privada con tal de evitar larguísimas esperas.

Habría que indicar también que la mutua que tengo contratada no es precisamente barata (y el país está lleno de mutuas de mala muerte que a la que se les complica la cosa te llevan a un hospital público porque no tienen medios). Sin embargo, el otro día me rompí un huesecillo de la muñeca y ya he estado con el especialista, me han hecho radiografías y el martes me hacen un TAC. Algo falla para que esto sólo se pueda hacer pagando directamente, lo cual no todo el mundo puede hacer.

Por ello apuesto por los servicios públicos (siempre he estudiado en centros de educación públicos y no tengo queja alguna), pero la salud es muy importante y las esperas son interminables. Todo el mundo, sea cual sea su condición económica, debería tener acceso a un servicio gratuito (público) de sanidad que le atienda en función de sus verdaderas necesidades y que no esté en manos de gestores que tengan más intereses económicos que de servicio social.