López Tena: “La independencia es un plan de negocios”
El viernes estuve con Alfons López Tena, vocal del Consejo General del Poder Judicial y presidente del Cercle d’Estudis Sobiranistes, y le hice una entrevista que hoy se ha publicado en RADIOCABLE.
Recomiendo leer o escucharla porque López Tena denuncia aspectos que deberíamos tener en cuenta en el conjunto de España tanto del funcionamiento de nuestro sistema judicial como de las relaciones entre Cataluña y España. En mi opinión el catalanismo necesitaba un impulsor como López Tena, que para empezar en la entrevista habla de independencia como forma de eficacia administrativa y no como una atroz interpretación histórica nacionalista, y deja de lado la habitual demagogia de muchos, aunque no comparto muchos de sus planteamientos.
En mi opinión, Zapatero sí ha apostado por una España plural, pero se ha visto condicionado por la presión que la derecha política y mediática podría haber hecho con ello y por la falta de una mayoría estable socialista. Su Gobierno ha podido impulsar medidas como la retirada de las tropas de Irak y el matrimonio entre personas del mismo sexo porque sería imposible que el conjunto de la población aceptara un discurso abiertamente homófobo, del mismo modo que no se podría argumentar la presencia de tropas en Irak después de que esa guerra trajera a España lo que trajo. Sin embargo, con un discurso populista y demagogo, con el miedo de fondo, sí se podría hablar de lo malos que son los catalanes, que quieren todo para ellos y que, encima, ZP les da lo que quiere, viéndose frenado de ese modo su proyecto de la España plural. Eso podría haber calado porque no se ha hecho hasta el momento bien la llamada pedagogía del catalanismo, quizás porque sus abanderados no hayan sido los mejores.
El futuro de España pasa, inevitablemente, por el federalismo con un autogobierno en cada una de las comunidades autónomas: Andalucía, Cataluña, y otras comunidades, tienen aspiraciones de autogobierno muy similares (al margen de la concepción nacionalista), siendo su situación política muy diferente. En lo que acierta López Tena es en convertir el proyecto independentista, yo hablaría de federalismo o autogobierno dentro del Estado español, en un proyecto de eficacia administrativa, de modo que en el conjunto de España sería aceptado (como federalismo). Ahora bien, entiendan que si se hace ese proyecto, como se ha hecho, partiendo de una base de interpretación histórica concreta (muy respetable por otra parte), a priori, va a ser rechazado porque la base de la que se parte es radicalmente contraria, con las terribles consecuencias de división interna que eso puede traer consigo. Por otra parte, Duran i Lleida, candidato de CIU nº1 en el Congreso, me dijo que el derecho a la autodeterminación, no es el derecho a la independencia.
Insisto en que el Estatut no ha sido un fracaso, más aún cuando CIU (que de vez en cuando hace guiños independentistas para atraer electorado de ERC) lo apoyó y Cataluña tiene más autogobierno que nunca. Un Estatut bien aplicado, y me lo dijo un diputado de la federación en una entrevista, puede ser la solución (temporal, en mi opinión, que permita una transición hacia el Estado federal).
¿Por qué hay un rechazo frontal contra la autonomía de Cataluña y no contra el régimen foral navarro? Navarra está en manos de UPN (marca navarra del PP) y es el PP de Aznar, Acebes y Rajoy el que realmente articula el anticatalanismo. Navarra tiene relaciones de bilateralidad con el Gobierno central y NADIE dice NADA. Por lo que respecta a mi opinión sobre el hecho de que el PSOE haya facilitado el Gobierno de UPN en Navarra (situación que espero que cambie tras el 9M) aquí se puede escuchar una editorial que hice. La situación política en Navarra, en cualquier caso, demuestra que en esa comunidad sí hay sentimientos de identidad diferenciados (Na-Bai es la segunda fuerza política).
Zapatero es un radical para la derecha y un blando para los independentistas. No es fácil gobernar un país en minoría, con una terrible presión política y mediática, y con tres Españas a las que gobernar: la izquierda, la derecha y la periferia. A Manuel Azaña le pasó lo mismo. Y cayó.